Hay deudas que pesan más que una derrota en la tabla. La Copa Ecuador es exactamente eso para el Ídolo del Astillero: una asignatura pendiente que se repite temporada tras temporada con una puntualidad que ya duele. Este martes 12 de mayo, desde las 15:00 en el estadio 7 de Octubre de Quevedo, Barcelona SC debuta en los 16avos de final del torneo copero ante FC Insutec, un club de la Segunda Categoría de Los Ríos que llega con la ilusión de fabricar el batacazo y la convicción de quien no tiene nada que perder. Para los toreros, en cambio, el partido no admite excusas ni cálculos: o se avanza, o se acumula una eliminación más en el torneo que el Ídolo nunca ha podido conquistar.
El momento del Ídolo: urgencia en todos los frentes
Barcelona SC llega a Quevedo en uno de los momentos más exigentes de la temporada. El empate 1-1 ante Manta en el Monumental por la Fecha 12 de la LigaPro dejó un sabor amargo que todavía no se disipa, y la posterior caída 1-0 ante Independiente del Valle profundizó una racha de resultados que ha encendido las alarmas internas y externas. En la LigaPro, el equipo de César Farías se ubica en el cuarto lugar, a 11 puntos del liderato, una distancia que obliga a no ceder ni un punto más si se quieren mantener vivas las aspiraciones del hexagonal final.
El panorama en la Copa Libertadores es aún más sombrío: tres derrotas en tres partidos del Grupo D convierten cada jornada continental en una misión casi imposible. En ese contexto, la Copa Ecuador aparece como el único torneo en el que el Ídolo puede construir confianza, recuperar el ritmo ganador y darle a la hinchada amarilla una alegría que lleva demasiado tiempo esperando. El propio Farías lo reconoció sin rodeos en rueda de prensa: "Sabemos que nunca se ha ganado la Copa Ecuador en Barcelona y que es una oportunidad que tenemos, que las dos últimas series se ha ido en la primera llave y que tenemos que tomarlo con la mayor seriedad". Las palabras suenan bien. Ahora hay que verlas convertidas en rendimiento sobre el césped de Quevedo.
El técnico venezolano presentará un once alternativo, con la vista puesta en los compromisos que se avecinan: el duelo ante Aucas en LigaPro y, más importante aún, la visita a Universidad Católica de Chile por la Copa Libertadores. La baja más sensible para este partido es la de Darío Benedetto, que no estará disponible. En el arco se espera a José David Contreras, mientras que la línea defensiva estaría conformada por Luca Sosa, Javier Báez, Alex Rangel y Bryan Carabalí. En ataque, Miguel Parrales y Jefferson Willa son los nombres llamados a marcar diferencias.
El rival: Insutec, el club nacido de un colegio que sueña en grande
FC Insutec no es un nombre que aparezca en las páginas deportivas con frecuencia, pero quienes lo conocen saben que no es un rival a subestimar. Fundado oficialmente el 17 de octubre de 2016 a partir de un proyecto impulsado por la Unidad Educativa Insutec en Quevedo, el club ha recorrido en menos de diez años un camino que pocos equipos de su categoría han transitado. Tres títulos provinciales de Los Ríos —en 2018, 2021 y 2025— y una participación previa en la Copa Ecuador 2018-2019, donde eliminaron a Everest y Atlético Portoviejo antes de caer ante Delfín SC, hablan de una institución con ambición real y no solo con ilusión de cartón.
Para llegar a esta ronda, los quevedeños eliminaron a Deportivo Ibarra en la fase previa en una batalla de penales que terminó 8-7 luego de un empate 3-3 en el tiempo reglamentario. No es poca cosa. El equipo es dirigido por el entrenador David Bravo, y cuenta con una particularidad que no pasa desapercibida para la hinchada barcelonista: dentro del cuerpo técnico figura Edwin Villafuerte, exarquero de Barcelona SC y de la selección ecuatoriana, quien trabaja como preparador de porteros. Alguien que conoce el Ídolo desde adentro, ahora preparando al guardameta que intentará frenar a los toreros.
Las figuras ofensivas del conjunto riosense son el arquero Álvaro Preciado, referente en bajo los tres palos, y el delantero argentino Franco Pérez, pieza clave en la generación de peligro. El plantel tiene un promedio de edad de 27 años y la madurez de quienes han peleado en categorías inferiores sin red de seguridad. El estadio 7 de Octubre se prepara para recibir cerca de 17.000 personas, con una mayoría esperada de hinchas amarillos que viajan desde distintos puntos del país para acompañar al Ídolo en esta cita.
Claves tácticas: lo que definirá el partido
El primer factor a considerar es la intensidad con que Farías elija arrancar el partido. Un once alternativo no tiene por qué ser sinónimo de un once sin ambición, pero la historia reciente del Ídolo en la Copa Ecuador exige que los jugadores que salten al campo en Quevedo lo hagan con la mentalidad de titulares y no de suplentes en modo de rotación. Insutec apostará por su localía, el apoyo de su gente y un bloque defensivo compacto que busque explotar cualquier desconcentración de los toreros en transiciones rápidas. El delantero Franco Pérez será el hombre más peligroso en esas situaciones.
El segundo factor es la gestión del partido en los primeros 20 minutos. En los antecedentes coperos del Ídolo, los goles encajados de manera temprana han condicionado el desarrollo de los encuentros y generado una presión anímica difícil de revertir. Si Barcelona logra abrir el marcador antes del descanso y mantener la calma en zona defensiva, el resultado debería inclinarse hacia el lado correcto. Si el partido se complica y Insutec encuentra el gol, el estadio 7 de Octubre se convertirá en un caldero que ningún equipo grande quiere vivir.
El tercer factor es la Copa Ecuador como deuda histórica. Barcelona SC nunca ha levantado este trofeo. En las ediciones de 2024 y 2025 fue eliminado sorpresivamente en la primera llave, ante Independiente Juniors y Cuenca Juniors respectivamente. En 2019 llegó a semifinales pero cayó ante Delfín SC de manera dolorosa. Esa historia pesa, pero también puede servir de motivación para un grupo que necesita resultados y no más explicaciones.
Pronóstico: el Ídolo debe y puede avanzar
Seguimos creyendo en los toreros, incluso cuando los resultados recientes nos han dado más razones para la preocupación que para la celebración. La diferencia de categoría entre Barcelona SC y un club de la Segunda Categoría de Los Ríos es objetiva e innegable. El plantel torero, incluso rotado, tiene jugadores con experiencia en Copa Libertadores, LigaPro y torneos internacionales. Insutec, con todo su valor y su corazón, no puede igualar esa brecha en términos futbolísticos.
Pero el fútbol ecuatoriano ha demostrado, con dolorosa frecuencia, que los papeles no se juegan solos. La localía del Estadio 7 de Octubre, el calor de Quevedo, el ambiente copero y la presión histórica que arrastra el Ídolo en este torneo son ingredientes suficientes para que nada esté garantizado desde antes del pitazo inicial. Lo que sí está garantizado es que la hinchada amarilla que viaje hasta Los Ríos este martes va a empujar desde las tribunas con todo. Ahora le toca al equipo responder dentro del campo con la misma determinación. La Copa Ecuador no se ha ganado nunca. Este puede ser el año en que todo empieza a cambiar. Pero primero hay que pasar el martes.

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