El grupo en la Conmebol Libertadores 2026 nos está pasando factura. La victoria de Cruzeiro sobre Boca Juniors en la jornada de hoy sacude la tabla, pero en el Barcelona Sporting Club no estamos para celebrar resultados ajenos cuando no hemos hecho la tarea en casa. Con cero victorias en lo que va del torneo, el Ídolo del Astillero camina por la cornisa de la eliminación.
Mañana, miércoles 29 de abril, el duelo ante la Universidad Católica de Chile en el Estadio Monumental no es para asaltar la punta, es para evitar el abismo.
La cruda realidad de la tabla
El batacazo de Cruzeiro sobre el cuadro Xeneize deja a los argentinos estancados, lo que matemáticamente le da un tubo de oxígeno a Barcelona SC. Sin embargo, los números no mienten: sin haber sumado de a tres hasta ahora, el equipo de César Farías está en el fondo. Ganar mañana no nos mete en zona de clasificación directa a octavos, pero nos mantiene con respirador artificial y nos mete en la pelea por el tercer lugar que otorga un cupo a la Copa Sudamericana.
El Monumental como última trinchera
Con bajas dolorosas como la de Joao Rojas, el equipo necesita dejar atrás el fútbol dubitativo de las jornadas anteriores. Darío Benedetto deberá cargar con el peso ofensivo, pero más allá de los nombres, se requiere actitud.
- Evitar la eliminación prematura: Una derrota o incluso un empate ante los 'Cruzados' podría sentenciar la eliminación temprana del equipo.
- El premio consuelo: Si los octavos de Libertadores se alejan, asegurar competencias internacionales (Sudamericana) en el segundo semestre es una obligación institucional.
- Recuperar la memoria: Barcelona SC necesita urgentemente una victoria para reconciliarse con una hinchada que exige resultados, no excusas.
Nota del Editor: "La historia del Ídolo exige jerarquía. No hemos ganado en esta Libertadores y las matemáticas son crueles. El tropiezo de Boca solo sirve si mañana Barcelona SC hace respetar el Monumental. Es ganar o despedirse."

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